El reordenamiento del tablero nacional tras el desembarco de Diego el "Colorado" Santilli en la botonera de Balcarce 50 activó la reacción inmediata de los intendentes del peronismo costero. El jefe comunal de Villa Gesell, Gustavo Barrera, se convirtió en el primer mandatario bonaerense en presentar un pliego de reclamos de fórceps dirigido al flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, cruzando la agenda de la Costa Atlántica con la del dirigente que asoma como principal carta de la derecha para disputar la provincia en 2027.
Barrera, un ladero de extrema confianza del gobernador Axel Kicillof, ingresó por mesa de entradas de la Casa Rosada un pedido formal de audiencia respaldado por un durísimo petitorio administrativo. El documento apunta directamente a las consecuencias que la "motosierra" de la gestión de Javier Milei derrama sobre las comunas turísticas, haciendo foco en la inminente pérdida de los subsidios al gas por la derogación de la Zona Fría, el abandono de la infraestructura sanitaria clave y la asfixia social que padecen las familias geselinas.
El pliego de demandas elaborado por los laboratorios técnicos de Villa Gesell expone un detallado diagnóstico sobre el impacto de la desregulación nacional en las economías familiares y los servicios públicos de red. En ese marco, Barrera exigió de forma taxativa la continuidad del régimen de Zona Fría, cuya eliminación regulatoria ya se debate en las comisiones del Congreso nacional y amenaza con multiplicar las boletas de gas de miles de usuarios costeros en plena temporada invernal.
LLEVÉ A NACIÓN LOS RECLAMOS DE LOS GESELINOS
— Gustavo Barrera (@BarreraGusOk) July 14, 2026
Hoy le solicité una reunión al jefe de Gabinete de la Nación @diegosantilli para plantearle personalmente las principales necesidades de Villa Gesell. pic.twitter.com/uKgSP5OGWP
A su vez, el intendente reclamó la reactivación urgente de la obra de ampliación de la planta de tratamiento de efluentes cloacales de Villa Gesell. Se trata de una infraestructura estratégica que cuenta con financiamiento preaprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero cuyos trabajos fueron frenados a cero por la política de déficit cero del Ejecutivo nacional.
La parte más sensible del petitorio entregado a los colaboradores de Diego Santilli detalla la compleja realidad sociodemográfica que deben contener los mostradores municipales sin auxilio federal. Desde la intendencia geselina revelaron de forma fáctica que la comuna debe destinar tasas locales para brindar asistencia alimentaria directa a 2.300 hogares y realizar el seguimiento médico de 35 casos detectados de desnutrición.
Ante este cuadro de extrema vulnerabilidad, Gustavo Barrera reclamó formalmente que la Jefatura de Gabinete destine partidas de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), la sensible caja de giros discrecionales que Santilli acaba de delegarle a su mano derecha, Gustavo Coria, para contener el tejido social del distrito. “Quiero hacerle llegar al presidente Javier Milei la necesidad imperiosa de que se reactive la obra de la planta cloacal, de que no se nos quite la Zona Fría y de que se diseñe un programa nacional para impulsar el turismo, que es el único motor productivo de la región”, sentenció el intendente, elevando la tensión política y obligando a Santilli a gestionar las demandas bonaerenses.