El histórico pase de la Selección Argentina a la final del Mundial de Fútbol 2026 tras derrotar por 2 a 1 a Inglaterra derivó en un imprevisto cruce político entre el plantel nacional y la Casa Rosada. En la zona mixta del estadio en Atlanta, el capitán Lionel Messi dedicó la victoria al pueblo argentino haciendo una alusión directa a la severa coyuntura económica y social que atraviesa el país.
"Estamos orgullosos de regalarle esta alegría a la gente. No olvidamos todo lo mal que nos toca pasar; hay gente que la pasa mal, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando. Hoy volvemos a demostrar que nadie nos regaló nada", expresó el rosarino. Horas después, la respuesta del Gobierno llegó a través del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien asumió la titularidad del área de comunicación institucional, quien rechazó la apreciación social.
🚨 MESSI: "SE LO DEDICAMOS A LA GENTE QUE LA ESTÁ PASANDO MAL"
— El Economista (@ElEconomista_) July 16, 2026
🗣️ "A LOS QUE NO TIENEN TRABAJO, A LOS QUE NO LLEGAN A FIN DE MES" pic.twitter.com/d2E5DJc9Gu
En ese sentido, el vocero presidencial intentó amortiguar el impacto político de las palabras del capitán y destacó: “No coincidimos con esto, que es una frase que muchos mencionan. No dudo de que hay personas que atraviesan esa situación pero decirlo de manera general da la sensación de que todos viven la misma realidad”.
El ida y vuelta por las palabras de Messi se suma a la controversia generada al término del encuentro, cuando integrantes del plantel exhibieron sobre el césped una bandera con la leyenda "Las Malvinas son Argentinas", reactivando la visibilidad del reclamo soberano en medio del escenario deportivo internacional.

Consultado sobre las derivaciones diplomáticas del gesto con el Reino Unido, el presidente Javier Milei buscó desvincular la victoria deportiva del plano de la política exterior, y minimizó el impacto del festejo al señalar que, en el peor de los casos, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) enfrentaría una multa cercana a los 30 mil dólares por romper los reglamentos de neutralidad de la FIFA. A su vez, ratificó que la recuperación de la soberanía sobre el archipiélago del Atlántico Sur se gestionará exclusivamente por los canales diplomáticos formales.
Cabe destacar que el mediocampista Leandro Paredes reivindicó la iniciativa de los futbolistas al declarar que llevar la bandera representó un orgullo para todo el grupo, en sintonía con la posición del cuerpo técnico de Lionel Scaloni, que en la previa había abogado por desmarcar el partido de cualquier connotación bélica. "Siempre serán Argentinas", había asegurado el fútbolista.