Tras varios días de intensa parálisis administrativa, protestas en las calles y negociaciones contrarreloj en los despachos de La Plata, el conflicto salarial en la comuna bonaerense encontró una vía de destrabe y el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, conducido por Axel Kicillof, tendrá que asistir financiera al municipio de Azul para que el intendente camporista Nelson Sombra pueda completar el pago del medio aguinaldo adeudado a los trabajadores municipales.
A través de un comunicado oficial emitido en este viernes, la administración local confirmó que "a partir del apoyo de la provincia de Buenos Aires, el día lunes o el martes de la semana próxima se estará depositando el 50% restante del aguinaldo correspondiente al mes de junio". La intervención del Ministerio de Economía bonaerense busca sofocar una crisis que, según denunciaron los propios referentes gremiales, había convertido al partido de Azul en el único distrito de la provincia en desdoblar y postergar la liquidación del Sueldo Anual Complementario (SAC).

Pese al anuncio del salvavidas financiero provincial, la jornada de este viernes estuvo signada por la huelga y el descontento. El Sindicato de Trabajadores Municipales de Azul (STMA) concretó un paro total de actividades acompañado por una concurrida marcha por las calles céntricas de la ciudad para repudiar la dilación en el cobro de sus haberes.
La medida de fuerza contó con un contundente respaldo de la cúpula de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO). Su secretario general, Hernán Doval, junto al histórico dirigente Rubén “Cholo” García, desembarcaron en el distrito para encabezar la columna de marcha a la par del titular del STMA, Luciano Varela. Tras la movilización, la comitiva sindical mantuvo un tenso encuentro cara a cara con el intendente Nelson Sombra para exigir garantías de que el dinero acordado con La Plata llegue de forma directa a las cuentas de los empleados públicos.
De forma paralela, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales del Partido de Azul (SOEMPA), gremio conducido por Rubén Rodríguez que venía de articular un paro de 72 horas junto con ATE, ratificó que mantendrá las alertas encendidas hasta que la acreditación bancaria sea una realidad efectiva en los cajeros automáticos.

“Existen fuentes confiables que anticipan una solución durante los primeros días de la próxima semana gracias a la ayuda financiera de la Provincia. Sin embargo, en caso de concretarse el pago del aguinaldo restante adeudado, mantendremos el estado de alerta atento a la proximidad de las fechas del salario correspondiente al mes de julio”, advirtieron desde la conducción del SOEMPA.
Con esta inyección de recursos por parte del Tesoro provincial, Kicillof logra dar contención política a uno de los jefes comunales de La Cámpora más acorralados por su pesima gestión financiera, aunque los sindicatos locales ya anticiparon que monitorearán día a día el flujo de caja municipal para evitar nuevos retrasos en el cobro de la próxima liquidación salarial.