En la noche del viernes un efectivo de la Policía Bonaerense que se encontraba franco de servicio, se enfrentó a balazos con tres delincuentes que le habrían pretendido robar el automóvil en González Catán. Uno de los sujetos acabó muerto en medio de la calle y los cómplices permanecen prófugos.
El subteniente de la policía de la Provincia de Buenos Aires estaba acompañado por dos niños y la esposa que llevaba un bebé en brazos.
El sangriento hecho ocurrió alrededor de las 21:15 cuando el oficial y la familia se encontraban en la puerta de la Heladería Grido, ubicada en la calle Int. Russo, a bordo del Peugeot 208 color gris. En ese momento, bajo la intensa lluvia que cayó en La Matanza y el resto del AMBA, un Peugeot 307 con tres ocupantes se le cruzó delante y frenó de forma sorpresiva.
#Grido #GonzálezCatán: policía abatió a un delincuente que le pretendió robar el auto. El efectivo estaba de franco y acompañado por la #familia. Todos los detalles 👇@LaMatanzaMunic @FerEspinozaOK @BAProvincia @JaviAlonsook @MinSeguridad_Ar @justiciayddhhBA pic.twitter.com/ZLCt8T7xUy
— Buenos Aires Noticia (@buenosaires_n) August 1, 2026
Dos hombres descendieron del auto color negro y el que viajaba en los asientos traseros, empuñando un arma de fuego, se abalanzó sobre el auto del policía.
El delincuente le apuntó al efectivo por la ventanilla y cuando pretendió abrir la puerta del conductor, el oficial repelió el ataque con al menos ocho balazos que atravesaron el cristal y el parabrisas.
Uno de los proyectiles impactó al ladrón armado, que alcanzó a realizar un disparo en dirección a los cómplices antes de intentar escapar a la carrera: el sujeto, que hasta el momento no habría sido identificado, se alejó alrededor de 50 metros y cayó sin vida en medio de la calle.
El efectivo descendió del rodado y abrió fuego hacia el secuaz media docena de veces. El sorprendido delincuente corrió en dirección del 307, que tiene pedido de secuestro por robo en La Matanza, y junto al segundo cómplice escapó con rumbo desconocido.
Instantes después la esposa del oficial, con un bebé en brazos, y los niños que viajaban en los asientos posteriores del 208, abandonaron el vehículo y se refugiaron en el salón de la heladería.
El subteniente se comunicó con el número de emergencia 911 y denunció lo que había sucedido.
Pocos minutos después móviles del Comando de Patrullas y las Comisarías 2da. y 4ta de González Catán, se presentaron en el lugar y los uniformados aseguraron el perímetro.
El Dr. Diego Rulli, de la Unidad Funcional de Investigaciones (UFI) Temática de Homicidios dolosos y Averiguación de causales de muerte, quedó a cargo de las pesquisas e indicó que especialistas de las fuerzas federales realicen las pericias de rigor en estos casos.
El agente fiscal también ordenó que se recaben los videos grabados por cámaras de vigilancia privadas y municipales, para individualizar a los prófugos y reconstruir el recorrido que realizaron en los momentos previos y posteriores al sangriento ataque.
Al delincuente abatido, que por el momento se desconocería su identidad, le hallaron una pistola apta para el uso y el oficial de la Bonaerense entregó su arma reglamentaria, una Bersa Thunder Pro cal. 9mm.
Al considerar que se trató de un acto de legítima defensa, por el momento la Justicia no tomó temperamento con el subteniente y permanece en libertad. El hombre, la familia y ocasionales testigos, resultaron ilesos.