La problemática en el sistema de transporte público de pasajeros en el municipio de San Isidro continúa acumulando cuestionamientos por parte de agrupaciones sociales y de la discapacidad. Familias pertenecientes a la Red TEA de San Isidro denunciaron que los nuevos recorridos implementados tras la crisis de las líneas de colectivos locales resultan insuficientes y generan trastornos en el traslado a centros terapéuticos y escuelas, según manifestaron.
Tras la interrupción del servicio registrado semanas atrás en las líneas 333, 407, 437 y 707, las modificaciones al trazado original recortaron la cobertura en arterias clave del distrito, dejando aisladas a comunidades de las localidades del oeste como Boulogne, Villa Adelina, Villa Jardín, Magnolia y Villa Hidalgo.

Las familias integrantes de la Red TEA, junto a la Asociación Civil de Vecinos del Bajo Boulogne, explicaron el impacto que produce la alteración de la frecuencia y la cobertura en el tratamiento de personas con Trastorno del Espectro Autista. En este sentido, referentes de la red explicaron que la previsibilidad de los trayectos es parte integrante de las terapias de adaptación, por lo que la interrupción abrupta o la necesidad de caminar entre 10 y 15 cuadras provoca crisis y retrocesos en los niños.
A su vez, los ramales modificados conectaban el sector oeste con el Hospital Central, la Maternidad municipal, la escuela para personas no videntes y el área céntrica de San Isidro. De esta forma, los usuarios deben abonar hasta dos o tres boletos combinados para completar trayectos que anteriormente cubría una sola línea.
“Lo que antes resolvían pagando un boleto ahora requiere dos y hasta tres. En un contexto económico como este, es una condena al aislamiento para la gente de Villa Jardín, Boulogne y Villa Adelina”, sostuvo el concejal Federico Meca (Frente Renovador).

Ante la falta de respuestas por parte del intendente Ramón Lanús a los pedidos de audiencia presentados por las entidades comunitarias, el concejal Federico Meca inició gestiones ante el Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, encabezado por Martín Marinucci, para evaluar alternativas de solución o readecuación de las concesiones.
Mientras persisten las dificultades para trasladarse, vecinos del distrito han debido recurrir a traslados particulares informales o compartidos para garantizar la asistencia escolar de los niños, reclamando que la municipalidad reestablezca la conectividad transversal entre los distintos barrios del partido.