Un dirigente peronista y congresal del PJ Provincial, Mario Giacobbe, trazó un crítico panorama sobre la crisis en la situación productiva y social del municipio de Berazategui durante una entrevista y expuso que el distrito atraviesa un proceso de desindustrialización marcado por el freno de la actividad en firmas históricas y la sustitución de la producción local por artículos importados.
Como eje central de su análisis, Giacobbe se refirió al presente de la historica cristalera Rigolleau, establecimiento emblemático que motivó la denominación del municipio como "Capital Nacional del Vidrio".
El dirigente señaló que la planta procedió al cierre definitivo de uno de sus tres hornos y redujo significativamente su plantilla histórica, al tiempo que pasó a importar productos terminados desde China utilizando los mismos moldes de fabricación que antes se elaboraban en el país.

En ese sentido, sostuvo que la caída de la producción industrial también arrastró al sector de servicios y mantenimiento surgido en los últimos años alrededor de los desarrollos inmobiliarios y barrios privados de la zona. A partir de este fenómeno, advirtió que disminuyeron las contrataciones de personal independiente y changas, lo que incrementó la demanda de asistencia en comedores y merenderos comunitarios.
Finalmente, el referente local presentó los datos relevados por el Observatorio de Políticas Sociales del distrito y concluyó que el nivel de necesidades básicas insatisfechas en las barriadas del cordón sur registra indicadores de gravedad comparables a las principales crisis económicas que atravesó la región.
“Realmente la necesidad en Berazategui se está viendo como no se había visto ni siquiera en el 2001”, destacó en un claro mensaje de crítica no solo a las políticas económicas nacionales, sino también de alarma a la gestión del actual intendente, Carlos Balor, quien tomó control del distrito tras el fallecimiento del histórico Juan José Mussi.