El despacho del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, fue escenario de una reunión clave con la referente del Frente Renovador, Malena Galmarini, que lejos de acercar posiciones terminó de consolidar el desacuerdo que mantienen Axel Kicillof y Sergio Massa en torno a la ley que limita las reelecciones de los intendentes en la Provincia de Buenos Aires.
Durante el cónclave, del que también formó parte la diputada provincial Ana Luz Balor (titular de la Comisión de Reforma Política en la Cámara Baja), se evidenciaron dos estrategias contrapuestas: mientras la administración provincial transmitió su determinación de agotar las instancias para modificar la normativa vigente, la dirigencia del Frente Renovador ratificó que no aportará los votos de sus bloques legislativos para acompañar la iniciativa.
En la mesa de debate se abordaron las diferencias parlamentarias sobre el giro de los proyectos. Galmarini planteó que, aun cuando la propuesta impulsada por la senadora Ayelén Durán fue derivada a la Comisión de Legislación General, encabezada por el kicillofista Germán Lago, el massismo promoverá la discusión en el ámbito de Reforma Política para fijar públicamente las posturas de cada espacio.

De esta manera, frente a los pedidos de audiencia elevados por la legislatura, Bianco señaló que el canal de articulación institucional con ambas cámaras corresponde a la secretaria general de la Gobernación, Agustina Vila.
En los despachos de La Plata prima la inquietud por el impacto del actual marco normativo sobre más de 80 intendentes que se verían impedidos de competir por una nueva reelección comunal, de los cuales alrededor de la mitad pertenece a Unión por la Patria.
En el esquema del kicillofismo, sostener a los jefes territoriales resulta un factor determinante para consolidar la estructura distrital y ordenar la confección de las futuras nóminas legislativas, mientras que desde el massismo insisten en mantener los límites a la alternancia en los gobiernos locales.