A poco más de seis meses de su implementación, la Municipalidad de Magdalena consolidó un nuevo modelo de administración descentralizada y participativa de los recursos viales rurales a través de la Comisión Administradora de Servicios Rurales (CASER). La iniciativa dispone por normativa que el 80% de lo recaudado por tasas y conceptos vinculados a la actividad agropecuaria se derive de forma directa a una cuenta específica cogestionada por productores, usuarios de la red e instituciones intermedias, bajo los mecanismos formales de control y auditoría estatal.
"Durante muchos años, los caminos rurales fueron motivo de reclamos en toda la provincia con una pregunta recurrente: ¿a dónde va la plata? En Magdalena nos animamos a hacer algo distinto, porque nadie conoce mejor las necesidades del campo que quienes lo caminan todos los días", remarcó el intendente Lisandro Hourcade al evaluar los resultados del esquema.

La puesta en marcha de la CASER, formalizada el 2 de febrero de 2026, revirtió de manera inmediata el déficit de equipamiento de la comuna:

Uno de los principales hitos iniciales fue la intervención sobre los ingresos a la totalidad de los establecimientos educativos rurales del partido, concluidos antes del inicio formal del ciclo lectivo. Asimismo, se colocaron 10 nuevas alcantarillas, cifra que supera lo ejecutado en el último quinquenio.
La transparencia en la trazabilidad del gasto impulsó la confianza de los propios vecinos del sector, quienes realizaron contribuciones económicas voluntarias por fuera del tributo municipal para financiar material consolidado equivalente a entre 200 y 400 camiones. El modelo de Magdalena ha comenzado a posicionarse como una referencia de articulación público-privada para el interior productivo bonaerense frente al histórico deterioro de la infraestructura vial secundaria y terciaria.