El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires puso en marcha un protocolo preventivo y operativo de emergencia para mitigar el impacto de las tormentas severas proyectadas por la llegada del fenómeno meteorológico del "Súper Niño". El esquema contempla el despliegue territorial coordinado sobre 177 puntos estratégicos distribuidos en las 15 comunas porteñas, focalizados en pasos bajo nivel, puentes, estaciones de bombeo, sumideros y áreas con riesgo potencial de anegamiento.
"Tenemos la capacidad para anticiparnos, trabajar en equipo y de manera coordinada con todas las áreas del Gobierno. Nuestra prioridad es estar donde el vecino nos necesita. Sabemos que este es un fenómeno que no podemos evitar, pero sí podemos poner todo nuestro esfuerzo y trabajo para cuidar a cada porteño", remarcó el jefe de Gobierno, Jorge Macri, durante la presentación del plan ante su Gabinete en la sede de Parque Patricios.
El operativo, articulado por la Dirección General de Defensa Civil desde el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), involucra a diez organismos porteños, incluyendo Bomberos, Policía de la Ciudad, Tránsito, Hidráulica y AUSA, bajo un sistema de alertas escalonadas:

En paralelo al despliegue logístico, la administración porteña confirmó la aceleración de 14 nuevas obras pluviales para robustecer la capacidad de escurrimiento.
Estas intervenciones se suman a las 64 obras ejecutadas previamente en la Red Pluvial y el Plan Hidráulico (que incorporaron más de 13.000 metros lineales de conductos), entre las que destacan la habilitación de los túneles aliviadores Crisólogo Larralde y Ciudad de la Paz para optimizar el drenaje en la cuenca del Arroyo Vega, la ampliación de la capacidad de retención en el reservorio del Parque Sarmiento y los trabajos de contención de desbordes en las cuencas de los arroyos Cildáñez y San Pedrito en la zona sur capitalina.