El senador bonaerense y titular de la bancada oficialista de Fuerza Patria en la Cámara Alta, Sergio Berni, reavivó la discusión por el liderazgo y las candidaturas rumbo a 2027 al postular formalmente a Cristina Fernández de Kirchner como la principal referencia electoral del justicialismo.
En paralelo, el exministro de Seguridad provincial expresó su plena confianza en la presentación realizada ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) para revisar la condena e inhabilitación de la titular del PJ: "Tenemos plena confianza en la resolución de un fallo internacional que habilite a Cristina a competir; no es algo alocado, de hecho ha sucedido varias veces".

Al analizar el tablero interno frente a las aspiraciones de Sergio Massa (Frente Renovador), Juan Grabois (Patria Grande) y Axel Kicillof (Movimiento Derecho al Futuro), Berni ratificó que "el justicialismo tiene en Cristina su principal candidata" y diferenció esa pertenencia doctrinaria de los armados alternativos.
En declaraciones televisivas, el legislador por la Segunda sección electoral marcó una marcada distancia del proyecto presidencial que encabeza el gobernador Kicillof: "Yo no soy del MDF, soy peronista. Todos queremos, por imagen, que Kicillof sea candidato a presidente, pero tiene que decidirse si será candidato del peronismo o de ese progresismo de izquierda. Para que sea mi candidato tiene que ser peronista, y en su espacio están todos menos el peronismo".
En su análisis, Berni definió a la estructura kicillofista como un espacio integrado por "la izquierda universitaria, el Frente Grande, una fracción distanciada de La Cámpora, sectores sindicales y lo que denominó el albertismo residual", apuntando de forma directa contra figuras como el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis.

Asimismo, advirtió que el sector oficialista buscó inicialmente "un peronismo sin Cristina" y ahora construye "un albertismo sin Alberto", dejando de lado el respaldo político y financiero que la exmandataria otorgó durante el primer mandato provincial. Al referirse al distanciamiento entre Kicillof y su exconductora, Berni evitó calificarlo de traición, aunque remarcó que el Gobernador deberá saldar esa discusión "con él mismo y con su almohada".
En materia de seguridad, el exministro sumó otro punto de fricción con los intendentes y sectores del oficialismo al oponerse a los proyectos para descentralizar y crear policías municipales. "Un palo de amasar es bueno o malo según cómo lo uses", graficó para señalar que la clave radica en la capacitación y el mando doctrinario y no en la fragmentación de cuerpos locales.
En esa línea, Berni denunció intereses comerciales detrás del debate parlamentario: "Hoy por hoy me parece más que está concentrado en un lobby de algunas empresas que están tratando de vender armas no letales a través de forzar la creación de la policía municipal". Frente a ello, reivindicó el esquema centralizado que aplicó durante su gestión, con un mando único distrital que coordine todas las divisiones policiales bajo la órbita de la Provincia.