Hablar de rejas que crecieron de tamaño y fueron reforzadas, cámaras de vigilancia y sistema de alarma con sensores, no es enumerar las herramientas con las que el servicio penitenciario vigila a los presos, estas medidas de seguridad son las que implementó una familia de González Catán para fortificar su vivienda y estar protegida de la inseguridad en La Matanza.
La fortaleza fue probada en dos oportunidades: la primera en junio (Ver Entradera en González Catán) y la última fue la madrugada del domingo cuando una banda la intentó hacer caer y no pudo atravesar el primer anillo de seguridad.
"Eran al menos cuatro que llegaron en un auto que los vecinos tienen identificado y en todo momento estuvieron conectados a través del celular, entre ellos o quizá con alguien más que estaba en otra zona", comentó Walter.
El fin de semana una familia padeció un intento de robo en su casa de #Catan. Al menos cuatro ladrones violentaron las rejas de una ventana y se activó la sirena antes que puedan ingresar. Fue el segundo intento en dos meses@LaMatanzaMunic @FerEspinozaOK @BAProvincia pic.twitter.com/13l5ivUtZK
— Buenos Aires Noticia (@buenosaires_n) September 1, 2026
Alrededor de las 4:10 un encapuchado se acercó a la casa de la calle Tunuyán y durante unos minutos pretendió escuchar u observar si había movimientos en el interior. A continuación se sumaron dos cómplices que aguardaban en un Chevrolet color gris y, sin éxito, el trío buscó ingresar por un acceso lateral.
"Luego del intento de junio tomamos nuevas medidas y reforzamos ese pasillo", aseguró el dueño de casa.
Los delincuentes se retiraron pero no desistieron, regresaron 20 minutos después con la idea de violentar un enrejado del frente e irrumpir por una ventana.
Durante cinco minutos un sujeto utilizó una cizalla para cortar los barrotes, luego una barreta que abrió la brecha y le permitió llegar a la persiana que permanecía levantada unos centímetros. Cuando intentaron abrir las hojas de las ventana, la tecnología les puso un freno: los sensores detectaron el movimiento y la sirena del sistema de alarma los puso en fuga.
"Intentan robar los sábados y domingos porque conocen la zona y saben que durante el resto de la semana hay mucho movimiento, durante la madrugada son varios los vecinos que regresan o salen para ir a trabajar y estamos alertas", destacó Walter.
La familia reparó las rejas y por estas horas analizan opciones para robustecer la seguridad del domicilio.
"Así vivimos en el Conurbano, los laburantes entre rejas y los delincuentes en libertad", comentaron los vecinos llenos de frustración. "La policía hace lo que puede, no tiene móviles y están escasos de personal, esto es responsabilidad del gobernador Kicillof"