miércoles 02 de septiembre de 2026 - Edición Nº2828

Legislatura | 2 sep 2026

Producción local

Industria bonaerense: los ejes de la propuesta de Petrecca para impulsar inversiones y empleo en la Provincia

En el marco del 2 de septiembre, el senador provincial del PRO reclamó un plan productivo de largo plazo con alivio tributario, infraestructura y simplificación de trámites para el sector privado. Puso como ejemplo el "modelo Junín", donde rigen exenciones de tasas de hasta 100% a diez años y una presión impositiva del 1,30%.


En el marco del Día de la Industria, el senador provincial Pablo Petrecca planteó la necesidad de que la Provincia de Buenos Aires construya una política productiva sostenida en el tiempo, con reglas claras, infraestructura, simplificación de trámites, incentivos a la inversión y una presión fiscal que permita a las empresas crecer y generar empleo. Destacó la experiencia de Junín, donde durante años se desarrollaron instrumentos concretos de promoción y radicación industrial.

“La provincia de Buenos Aires tiene una enorme capacidad industrial, agropecuaria, logística, científica y tecnológica. El desafío es generar las condiciones para que todo ese potencial se transforme en inversión, producción y nuevos puestos de trabajo”, afirmó Petrecca. Así, el senador sostuvo que una verdadera política industrial no puede depender de medidas coyunturales ni modificarse permanentemente, porque detrás de cada empresa que decide instalarse, ampliar una planta o incorporar tecnología existen inversiones que se proyectan durante años.

Una empresa necesita saber que las reglas no van a cambiar permanentemente. Necesita infraestructura, menos burocracia, impuestos razonables y un Estado que acompañe al que produce en lugar de ponerle obstáculos”, señaló. En ese sentido, Petrecca destacó la experiencia desarrollada en Junín, donde durante los últimos años se consolidó una concepción de gestión basada en un principio: el Estado no reemplaza al sector privado, pero tiene la responsabilidad de generar las condiciones para que pueda invertir, producir y crear empleo.

Esa filosofía se tradujo en políticas concretas: inversión y ampliación del Parque Industrial, mejoras de infraestructura y servicios, incentivos fiscales para nuevas radicaciones, simplificación de habilitaciones, articulación público-privada y desarrollo de nuevos espacios logísticos. Uno de los instrumentos centrales es el régimen de promoción industrial. Junín contempla exenciones de tasas municipales de hasta el 100% durante diez años para empresas que se radiquen en el Parque Industrial, como parte de una política sostenida destinada a incentivar nuevas inversiones, ampliaciones y radicaciones productivas.

Actualmente, estos beneficios se encuentran estructurados principalmente a partir de la Ordenanza 7123/2017, mientras que la política municipal de promoción industrial tiene antecedentes que se remontan varias décadas, entre ellos la Ordenanza 2489/87, que ya contemplaba herramientas específicas para favorecer la radicación y relocalización de industrias.

Los incentivos no se limitan al Parque Industrial. El régimen municipal también contempla beneficios para determinadas inversiones productivas que se desarrollan fuera del predio, entre ellos exenciones vinculadas a los Derechos de Construcción. A esa política de incentivos se sumó la simplificación del sistema de habilitaciones comerciales, industriales y productivas, con trámites digitales, categorización de actividades según niveles de riesgo, habilitaciones provisorias para determinados rubros y plazos administrativos definidos para reducir demoras sin eliminar los controles municipales.

Petrecca señaló que otro componente del modelo es sostener una carga tributaria que no termine convirtiéndose en una barrera para producir e invertir. En ese sentido, Junín se encuentra entre los municipios con menor presión fiscal relativa dentro del relevamiento bonaerense del Semáforo Fiscal, que compara la carga tributaria de 52 distritos de más de 60.000 habitantes.

De acuerdo con ese indicador, Junín registra una presión fiscal cercana al 1,30%, ubicándose entre los municipios próximos a la franja de menor carga tributaria del relevamiento. "El modelo Junín demuestra que desde el Estado se pueden generar condiciones para que el sector privado crezca. No se trata de copiar una ciudad en otra, porque cada región tiene su propia realidad productiva. Se trata de reproducir una lógica: planificación, infraestructura, incentivos, reglas claras, simplificación y articulación permanente con quienes producen”, explicó Petrecca.

La evolución de la estructura económica local muestra también el peso que adquirió la actividad industrial. La industria representa actualmente alrededor del 11% del Producto Bruto Geográfico de Junín y constituye uno de los componentes importantes de una matriz productiva diversificada, junto con la actividad agropecuaria, el comercio, los servicios y la logística.

Para Petrecca, esa experiencia permite abrir una discusión más amplia sobre el desarrollo bonaerense. La Provincia, señaló, no tiene una única realidad productiva: conviven el conurbano industrial, el interior agroindustrial, los corredores logísticos, los puertos, los parques industriales, las economías regionales y los polos científicos y tecnológicos.

Buenos Aires necesita una política productiva que comprenda esa diversidad. Cuando hablamos de industria también hablamos de rutas, energía, logística, educación para el trabajo, financiamiento, impuestos y seguridad institucional. No alcanza con tener recursos y capacidad productiva si después el Estado no genera las condiciones para aprovecharlos”, sostuvo.

En ese marco, el senador consideró que la experiencia de Junín puede aportar una mirada a una agenda provincial de largo plazo: menos obstáculos para invertir, incentivos concretos para quienes generan actividad económica, infraestructura que acompañe el crecimiento y reglas que permanezcan en el tiempo.

Finalmente, Petrecca sostuvo que recuperar una agenda industrial debe convertirse en una prioridad permanente para la Provincia y no quedar reducida a una fecha en el calendario. “De la industria no podemos acordarnos solamente cada 2 de septiembre. El desarrollo productivo se construye todos los días. Buenos Aires tiene todo para ser una potencia productiva, pero para lograrlo necesita un Estado que entienda que cada empresa que invierte, cada pyme que crece y cada industria que decide instalarse o ampliar su producción representa más oportunidades de trabajo y desarrollo”, afirmó.

Y concluyó: “La discusión de fondo es qué Provincia queremos construir: una que le ponga obstáculos al que produce o una que acompañe al que arriesga, invierte y genera empleo. El Día de la Industria tiene que servir para reconocer a quienes producen, pero la verdadera política industrial se construye durante los otros 364 días del año. Esa es la agenda que la Provincia de Buenos Aires todavía tiene pendiente”.

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