El aniversario del atentado contra Cristina Fernández de Kirchner mutó este martes en un nuevo capítulo a cielo abierto de la interna que sacude al peronismo. Con un duro misil al plan presidencial de Axel Kicillof, el diputado nacional y mandamás de La Cámpora, Máximo Kirchner, encabezó un acto en la emblemática esquina porteña de San José 1111 (donde la exmandataria cumple arresto domiciliario tras la confirmación de su condena en la causa Vialidad) para relanzar con tono combativo el operativo retorno de su madre rumbo a 2027.
La postal no dejó lugar a eufemismos de unidad. Ante una masa militante que cantaba "Cristina es la conducción, a ver si lo entienden", el líder de la organización destacó: "No está proscripta Cristina, estamos proscriptos los que la queremos votar", disparó desde el escenario, para luego ensayar una arenga directa a la tribuna: "Una más a ver, una vuelta más, una vuelta más, dale, una más, vamos dale". Según el camporismo, la titular del PJ "se prepara" y confía en dar vuelta el tablero electoral a través de presentaciones ante tribunales internacionales.
Cabe destacar que la notoria ausencia del gobernador bonaerense no sorprendió a nadie en la cúpula justicialista, pero terminó de dinamitar los puentes que algunos armadores intentaban tender. Kicillof esquivó la convocatoria en Constitución mientras pule los detalles de su propio plenario nacional del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Avellaneda, una jugada que en las filas camporistas consideran una afrenta directa a la centralidad de Cristina.
El pase de facturas se sintió con virulencia tanto en la calle como en el plano institucional. Durante varios pasajes del acto, la militancia entonó rimas y cánticos con dardos explícitos hacia los funcionarios y dirigentes que promueven un "peronismo sin Cristina" desde las oficinas de la gobernación platense.
“Los que financiaron y diseñaron el atentado a Cristina están fuera del alcance del Poder Judicial. Y el Poder Judicial no hizo lo más mínimo para saber cómo se pergeñó este ataque tan cobarde.
— La Cámpora (@la_campora) September 1, 2026
Hoy no solamente está proscripta Cristina: estamos proscriptos todos los que la… pic.twitter.com/FZc4WbFMtp
Cabe destacar que, en el documento político de repudio y reivindicación difundido durante el evento contó con el respaldo de intendentes, senadores y pesos pesados de la estructura tradicional del PJ, pero dejó en evidencia una llamativa tachadura: ningún referente del núcleo duro del MDF estampó su sello. Esto solo sirve para aumentar la desconfianza que desde el camportismo sienten desde que Kicillof impulsó en 2025 un esquema electoral propio en territorio provincial.
En el camporismo sostienen que cualquier pretensión de suceder a Javier Milei sin la venia ni la centralidad de la expresidenta constituye un desvío ideológico y de obediencia partidaria. Con Kicillof decidido a caminar el país y armar estructura propia, y Máximo Kirchner agitando el retorno de Cristina desde la vereda de Constitución, la paz armada del PJ parece tener los días contados.