En el marco de la habitual conferencia de prensa de los lunes en la Gobernación platense, el ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, trazó un sombrío balance del escenario socioeconómico nacional y presentó la actualización del cuadro de deudas exigibles que la administración de Axel Kicillof le reclama al presidente Javier Milei.
La mano derecha del gobernador aseveró que el pueblo bonaerense sufre una situación de asfixia material "imposible de ocultar" y remarcó que las ramas de actividad que concentran más del 70% del empleo formal continúan en caída libre: la industria manufacturera acumuló una contracción cercana al 10% desde fines de 2023, la construcción se desplomó un 25% y la mora de las firmas productivas experimentó un salto exponencial del 450% en los últimos meses.

De acuerdo con el informe oficial de la cartera de Gobierno, el pasivo directo que el Estado nacional acumula con la provincia de Buenos Aires se ubica en $19,1 billones. El desagregado técnico presentado por Bianco divide este pasivo en tres columnas principales:

"Si a estas deudas se le suma $5,9 billones por la caída recursos de origen nacional y $3,4 billones de disminución de recaudación provincial producto de la crisis económica, el desfinanciamiento generado por el Gobierno nacional a la Provincia es de $28,4 billones", fustigó el funcionario mano derecha de Axel Kicillof.
En contraposición a la parálisis de la inversión federal, el ministro anunció: "A través del Decreto 1516 se creó la Unidad de Coordinación Bahía Bristol: un órgano de asistencia técnica y asesoramiento, dentro del Ministerio de Gobierno, integrado por diferentes organismos bonaerenses. Esto se da en el marco de una inversión histórica de casi $25.000 millones y un plan de obras estratégico que está llevando adelante la Provincia para la renovación integral de la Rambla de Mar del Plata. Los trabajos contemplan la restauración de pisos, muros de piedra, rampas de accesibilidad, desagües, sistemas de iluminación y de las emblemáticas esculturas de los lobos marinos".
El mensaje de Bianco refuerza la estrategia del gobierno bonaerense de exponer el doble estándar de la gestión libertaria: mientras la Nación desconoce convenios vigentes y desfinancia programas sensibles de supervivencia alimentaria y sanitaria, la Provincia absorbe los costos de la recesión e insiste en sostener la obra pública como motor de la economía.