martes 15 de septiembre de 2026 - Edición Nº2841

Provincia | 15 sep 2026

Protesta en Ituzaingó

Cortes de ruta y furia gremial: los municipales bonaerenses vuelven a plantarse contra Kicillof

El titular de FeSiMuBo, Hernán Doval, impugnó el mecanismo de convocatoria diseñado por la cartera laboral bonaerense para conformar el Concejo Provincial del Empleo Municipal.


La tensión entre los trabajadores comunales y el gobierno de la Provincia de Buenos Aires sumó un nuevo foco de colisión de alto impacto político. En el marco de una ruidosa movilización de la Regional Conurbano Oeste en la intersección de Rivadavia y Mariano Acosta, en el partido de Ituzaingó, el secretario general de la Federación de Sindicatos de Municipales Bonaerenses (FESIMUBO), Hernán Doval, disparó duras acusaciones contra el Ministerio de Trabajo conducido por Walter Correa, al denunciar maniobras irregulares en el llamado formal para constituir el Consejo Provincial del Empleo Municipal.

La disputa se centra en el cumplimiento de la Ley 14.656, el marco normativo sancionado hace una década que prevé la puesta en marcha de un ámbito paritario provincial para fijar pisos salariales y condiciones laborales comunes en los 135 distritos. Pese a que la convocatoria oficial representaba una demanda histórica de las bases comunales, la instrumentación técnica resuelta por la cartera laboral generó un repudio frontal: “Convocatoria al Consejo del Empleo provincial como marca la ley y no como la quiere realizar el Ministerio, que le quiere tender una trampa a las organizaciones gremiales”, fustigó Doval en diálogo con la prensa local, poniendo bajo sospecha los criterios de representación sindical adoptados por el gobierno de Axel Kicillof.

El reclamo técnico esconde una disputa de poder de fondo, ya que FESIMUBO acusa a Trabajo de manipular la integración de la mesa paritaria para distribuir sillas a federaciones minoritarias o alineadas con las intendencias, vulnerando el principio de proporcionalidad de afiliados cotizantes establecido en la legislación vigente. Pese a las advertencias, Doval no descartó una presencia condicionada en la mesa inaugural: “Lo estamos evaluando. Aunque sea un observador nuestro va a haber en el Consejo, pero si el Ministerio convoca como se le ocurre es responsabilidad del Ministerio ver si eso funciona o no”.

El cortocircuito administrativo por el Consejo del Empleo se da en paralelo a un recrudecimiento del plan de movilización callejera desplegado por la federación. En las últimas semanas, las filiales de base ejecutaron cortes sobre las rutas 6 y 205 en Cañuelas y piquetes en el acceso al Puerto de Bahía Blanca sobre la Ruta 51, confluyendo ahora en el oeste del conurbano para exigir aumentos que compensen el derrumbe del poder adquisitivo, el fin de los contratos precarios bajo la modalidad de monotributo o becas y la recomposición de los haberes para los jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS).

Cabe destacar que el malestar con Walter Correa escala porque en FESIMUBO interpretan que la cartera laboral busca evitar un piso salarial de cumplimiento obligatorio para no asfixiar a los intendentes que reportan a la Gobernación. Al dispersar el peso del gremio mayoritario con otras estructuras gremiales testimoniales, el Ministerio evitaría que se imponga un básico testigo atado al Salario Mínimo, Vital y Móvil que complique las arcas comunales, una jugada que desde la federación ya anticipan que será impugnada por la vía administrativa y judicial si no se ajusta a la letra estricta de la Ley 14.656.

La fractura con FESIMUBO pone en crisis el relato de sintonía entre el gobierno provincial y el movimiento obrero: mientras los intendentes de la Primera y Tercera sección lidian con salarios básicos que en muchas dependencias no cubren la canasta alimentaria, el gremio redobla la presión territorial y amenaza con trasladar sus bloqueos a las puertas de la Casa de Gobierno en La Plata.

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