En un escenario condicionado por la incertidumbre macroeconómica y los tironeos permanentes por el reparto de recursos coparticipables, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, habría resuelto dilatar la remisión del Presupuesto 2027 a la Legislatura provincial.
A través de una comunicación formal enviada a las presidencias de ambas Cámaras, el Poder Ejecutivo solicitó una prórroga en los plazos legales establecidos para la presentación de la denominada "Ley de Leyes", condicionando el diseño tributario y de gastos bonaerense a la disección exhaustiva del proyecto nacional que la Casa Rosada formalizó ante el Congreso.

La decisión de postergar el debate en La Plata responde a una necesidad metodológica y financiera concreta del Palacio de Hacienda provincial, conducido por Pablo López, de auditar el flujo de transferencias automáticas, el cálculo de recursos, la masa de subsidios al transporte y los montos efectivos de coparticipación que el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, consignó para el territorio bonaerense en la norma federal antes de calibrar la Ley Fiscal e Impositiva provincial.
Según lo trascendido, el proyecto girado por la administración libertaria al Parlamento nacional traza parámetros macroeconómicos que obligan al recálculo técnico. El equipo de Caputo proyectó una inflación anual del 21,1%, lejos de la meta original del 10,1% que se había fijado para el ciclo previo y sepultando la promesa presidencial de un índice mensual que comience con "cero", un sendero de crecimiento del Producto Bruto Interno del 4% y un tipo de cambio promedio anual de $1.728.
En el plano fiscal, desde la Rosada insisten en consolidar un nuevo período de superávit financiero primario sin caer en cesación de pagos, previendo exportaciones por encima de los 130.000 millones de dólares y un saldo comercial positivo superior a los US$15.000 millones.

La prudencia adoptada por el Ejecutivo bonaerense busca resguardar las cuentas públicas provinciales ante desvíos en las metas macroeconómicas oficiales. En los equipos económicos de La Plata observan con cautela que el Presupuesto nacional convalida un proceso de desaceleración de precios sustancialmente más lento que el prometido por el propio Milei, proyectando una pauta inflacionaria mensual cercana al 1,6% que contrasta con las estimaciones de consultoras privadas, que sitúan el arrastre previo en torno al 30%.
Acorde a lo trascendido de parte de fuentes de la Gobernación, Kicillof no está dispuesto a enviar un presupuesto ciego que convalide proyecciones de ingresos sobreestimadas o que dé por sentadas obras nacionales que luego queden congeladas por la motosierra libertaria. En el entorno del gobernador recuerdan el antecedente del reclamo administrativo por los más de $19 billones que Nación adeuda a la Provincia en concepto de programas descontinuados, cajas jubilatorias y certificaciones de obra pública frenadas, por lo que López trabaja en un esquema presupuestario propio que amortigüe el impacto de la contracción federal sin comprometer las funciones indelegables de salud, educación y seguridad.
Con el pedido de prórroga formalizado, la Legislatura bonaerense entrará en una pausa de espera táctica. La discusión parlamentaria de la provincia solo comenzará a rodar una vez que el oficialismo y los bloques opositores en Diputados y el Senado conozcan en detalle las partidas que la Nación destinará o recortará a los 135 municipios bonaerenses.