En un intento directo por frenar la escalada retórica que sacude las bases del peronismo bonaerense, la senadora nacional por la provincia de Buenos Aires, Juliana Di Tullio, intervino de lleno para despejar los rumores de divorcio político definitivo entre Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador Axel Kicillof. La legisladora, una de las espadas de mayor cercanía y trato cotidiano con la expresidenta, eligió el camino de la descompresión institucional frente a los crecientes embates disparados desde las primeras líneas de La Cámpora.
Durante una entrevista radial, Di Tullio fue consultada sobre las duras declaraciones de Mayra Mendoza, intendenta en licencia de Quilmes y actual diputada bonaerense, quien había acusado abiertamente a Kicillof de "intentar dividir al peronismo" a través del despliegue territorial y nacional de su espacio político, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Lejos de plegarse a la metralla interna, la senadora nacional marcó una clara línea divisoria. "Es lo que opina Mayra. A mí Cristina no me dijo eso. Puede decir lo que opine, pero no me parece el mejor momento. No son cosas que a mí me salgan hacer", replicó, desautorizando el tono de la jefa comunal quilmeña.
Para cortar de raíz las versiones de una ruptura irreversible en la cúspide del movimiento, Di Tullio expuso la intimidad de sus intercambios en el Instituto Patria: “Nunca la vi a Cristina peleándose con Axel. Yo la veo bastante a Cristina y nunca me dijo 'estoy peleada' o 'estoy enojada' con Axel”. No obstante, ratificó su alineamiento doctrinario irrestricto: “Cristina siempre es mi candidata, es natural que así sea, es mi conducción”, aclaró la dirigente.
“CRISTINA NO ESTÁ PELEADA CON AXEL”
— BuenasTardesChina (@BTChina_) September 17, 2026
👉🏻 Juliana Di Tullio, senadora del bloque Justicialista, habló sobre la interna del peronismo y la disputa política entre el sector de Axel Kicillof y el kirchnerismo. pic.twitter.com/rhotFj2U4b
El pronunciamiento de Di Tullio opera como un freno táctico en un contexto donde el fuego amigo amenaza con paralizar la coordinación legislativa y de gestión frente a las políticas de Javier Milei. La senadora remarcó que las diatribas públicas entre los principales cuadros bonaerenses erosionan la capacidad del justicialismo de presentarse como alternativa confiable ante la profunda crisis económica que golpea a las familias.
Acorde a lo trascendido en los medios, la salida pública de Di Tullio contó con el guiño expreso de Cristina Kirchner para evitar que la disputa con calle 6 cruce un punto de no retorno. En el entorno de la senadora entienden que tensionar al extremo la relación con Kicillof debilita la trinchera de resistencia que representa la gobernación bonaerense y alienta la fragmentación del bloque en la Legislatura provincial, donde el oficialismo requiere cohesión para blindar las finanzas y las leyes clave que enviará el Ejecutivo platense en las próximas semanas.
El gesto contemporizador de una referente de pura cepa cristinista vuelve a poner sobre la mesa la necesidad imperiosa de consensuar un método de convivencia que permita procesar los liderazgos hacia 2027 sin dinamitar la estabilidad política de la principal provincia del país.