viernes 18 de septiembre de 2026 - Edición Nº2844

Municipios | 18 sep 2026

Polémica en Gerli

Escándalo en Avellaneda: la esposa de Ferraresi se auto homenajeó con un aula con su propio nombre

La jefa comunal en funciones, Magdalena Sierra, encabezó el corte de cintas del "Multiespacio Magdalena Sierra" en la Escuela Secundaria Nº 4 de Gerli.


El acto de inauguración de una dependencia escolar en la localidad de Gerli desató una severa tormenta política e institucional sobre el Municipio de Avellaneda. La intendenta interina, Magdalena Sierra, quedó en el centro de las críticas tras encabezar la presentación del denominado "Multiespacio Magdalena Sierra", un salón de usos múltiples emplazado dentro de la Escuela Secundaria Nº 4 de ese distrito del sur del conurbano bonaerense, bautizado con su propia filiación mientras ejerce la máxima conducción política de la ciudad.

El evento fue publicitado por la propia jefa comunal a través de sus canales digitales: “Me emociona profundamente que hayan decidido ponerle mi nombre, es realmente un honor”, expresó Sierra al agradecer a los alumnos y destacar las partidas presupuestarias que el Municipio destina a obras edilicias en el sistema de educación pública. Sin embargo, el corte de cintas encendió de inmediato la reacción de concejales y dirigentes opositores de Juntos y La Libertad Avanza, quienes calificaron la medida como un "autohomenaje personalista" incompatible con la ética pública.

La controversia tiene un fuerte anclaje reglamentario: el marco normativo de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) bonaerense fija pautas estrictas para la imposición de nombres tanto a escuelas como a sus dependencias internas (aulas, salones de actos, auditorios y bibliotecas). La resolución estipula un mecanismo deliberativo donde la comunidad educativa eleva propuestas, conforma una terna tras una votación abierta y remite el expediente a la cartera provincial para su convalidación formal. Además, en el caso de personalidades públicas, el reglamento exige expresamente que hayan transcurrido al menos diez años desde el fallecimiento de la persona homenajeada, salvo excepciones extraordinarias que deben contar con un dictamen ministerial fundado que hasta el momento no fue exhibido.

El episodio cobró mayor sensibilidad política debido al contexto institucional en el que Sierra comanda el distrito, ya que asumió el control formal del palacio municipal en julio, luego de que su esposo, Jorge Ferraresi, solicitara licencia para volcarse de lleno al armado territorial bonaerense del peronismo y confrontar en la interna provincial. Con anterioridad a ese traspaso familiar, Sierra se desempeñaba como jefa de Gabinete local.

A la falta de precisiones sobre el expediente educativo se sumó otro ingrediente de alta combustión: según trascendidos surgidos de la propia comunidad escolar tras el acto, una de las opciones que integraba la terna de votación original era "Héroes de Malvinas", denominación que habría quedado relegada frente a la postulación de la mandataria en ejercicio, sin que las autoridades educativas comunales ni distritales aportaran actas públicas que certifiquen el desarrollo y escrutinio del proceso eleccionario.

Acorde a lo que trascendió de fuentes locales, la oposición prepara un pedido de informes perentorio dirigido a la Jefatura Distrital de Educación y a la Dirección General de Escuelas provincial para esclarecer si existió una resolución de excepción que autorizara el bautismo de la sala o si se trató de una imposición de hecho por fuera del marco administrativo. En los bloques no peronistas advierten que la utilización de infraestructura escolar para la promoción personal de funcionarios en funciones sienta un peligroso antecedente institucional y desvirtúa los canales pedagógicos de participación democrática estudiantil.

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