Miguel es un vecino del barrio Los Ceibos, en González Catán, con quien la violencia y la inseguridad se ensañaron en poco tiempo. En la madrugada del jueves y cuando se dirigía a trabajar, sufrió el último asalto de una lamentable seguidilla que comenzó en noviembre de 2025.
Dos motochorros lo interceptaron sobre la calle Leopardi y además de arrebatarle las pocas pertenencias que tenía en su poder, le dispararon en dos ocasiones.
Trabaja para los "chorros": cuando se dirigía al trabajo fue asaltado por #motochorros. En menos de un año le robaron 7 veces y fue obligado a comprar tres celulares en los últimos dos@LaMatanzaMunic @FerEspinozaOK @BAProvincia @JaviAlonsook @MinSeguridad_Ar @justiciayddhhBA pic.twitter.com/kjoH23bc2R
— Buenos Aires Noticia (@buenosaires_n) September 25, 2026
"Desde noviembre del año pasado hasta ahora sufrí siete robos, algunos en mi barrio, otros en la colectora de la Ruta 3 y también en el comercio donde trabajaba en La Matanza", le aseguró Miguel a CRONOS. "En uno de los primeros asaltos me apuñalaron y en el de hoy -por el jueves- me dispararon dos tiros y no me dieron", agregó aliviado.
Miguel trabaja como cebero y el jueves, cuando se dirigía a tomar el colectivo alrededor de las 4:30, fue atacado por una pareja de rastreros que se movilizaban en moto.
Los motochorros lo interceptaron sobre la calle Leopardi y el que viajaba como acompañante lo amenazó con una pistola cuando intentó correr y escapar.
"Normalmente viajo en el 620 que pasa por la esquina de mi casa, pero cuando me quedo dormido y no tengo otra opción, me arriesgo a caminar algunas cuadras y tomar un colectivo en la ruta", indicó Miguel. "En los Ceibos no podes salir o estar en la calle. En ocasiones, cuando estoy en la parada, veo pasar a los rateritos con las cosas que robaron en las casas o comercios", agregó.
En este último asalto le robaron alrededor de 20 mil pesos que estaban destinados a comprar el desayuno y el almuerzo en su trabajo, también le quitaron el teléfono celular.
"No me dieron tiempo para reaccionar. Se que es algo de no creer pero en estos dos meses tuve que comprar tres celulares para reponer los que me robaron", indicó con bronca y resignación.