En un rápido intento de control de daños tras la viralización de su tenso cruce con una periodista en Estados Unidos, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, rompió el silencio para fijar formalmente su posición respecto del conflicto en Medio Oriente. En ese sentido, el mandatario provincial buscó despejar las acusaciones de "tibieza" que agitaron las redes sociales y sentenció: “Repudiamos genocidios, guerras y, por supuesto, invasiones”, alineando su postura en un rechazo explícito a la ofensiva militar del Estado de Israel sobre los territorios palestinos en la Franja de Gaza.
El pronunciamiento de Kicillof funcionó como respuesta al incidente protagonizado horas antes a la salida de su actividad en Manhattan. En aquella oportunidad, la corresponsal Silvina Sterin Pensel lo abordó para consultarle su postura sobre la crisis humanitaria en Gaza en el marco de su perfil presidencial hacia 2027. La reacción inicial del mandatario, quien intentó esquivar la requisitoria diciendo "te tengo que cortar", manifestó no comprender la mención sobre Kamala Harris y terminó retirándose visiblemente ofuscado al denunciar una "emboscada" mientras una asesora de su equipo le pedía que "no se pelee", había desatado una intensa polémica política y mediática.
🚨 KICILLOF SE NEGÓ A RESPONDER SOBRE GAZA EN NUEVA YORK Y SU MINISTRA INCREPÓ A UNA PERIODISTA
— El Austral (@elaustral_ok) September 24, 2026
La periodista Silvina Sterin le preguntó al gobernador bonaerense qué opinaba sobre el genocidio en Gaza. Kicillof no respondió y su ministra de Comunicación terminó increpándola. https://t.co/cvxJeU2Kk2 pic.twitter.com/kF7P1TeKQl
Con el objetivo de retomar la iniciativa discursiva, el gobernador aprovechó la aclaración para trazar un fuerte contraste doctrinario frente al alineamiento internacional que encabeza Javier Milei. Kicillof advirtió que la política exterior argentina no puede subordinarse a agendas foráneas: “Argentina es para los argentinos. Nosotros no podemos tener una política exterior que responda a intereses que no son los nuestros, que son extranjeros. El Presidente nos está metiendo en guerras que no son nuestras”.
El mandatario bonaerense calificó la diplomacia de la Casa Rosada como un esquema de “sumisión y seguidismo” acrítico respecto de la figura del presidente estadounidense Donald Trump y del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
No podemos tener una política que responda a intereses que no son los nuestros. La posición que está tomando Milei es de sumisión y alineamiento automático, alejándonos de nuestra postura histórica de paz y neutralidad.
— Axel Kicillof (@Kicillofok) September 25, 2026
Repudiamos los genocidios, las guerras y las invasiones. Es… pic.twitter.com/OkHG1ksP91
En esa línea, Kicillof sostuvo que la hiperideologización de Balcarce 50 aleja al país del consenso de las democracias occidentales y profundiza un peligroso aislamiento: “La posición argentina frente al conflicto internacional se encuentra cada vez más aislada”, argumentó, citando como contraejemplo a mandatarias europeas como la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien pese a su perfil de derecha ha tomado distancia de determinadas decisiones unilaterales de Washington y Tel Aviv.
Todo indica que esta intervención de Kicillof fue una decisión de urgencia adoptada por la mesa chica de Calle 6 tras que el video del escape y el enojo en Columbia amenazaba con eclipsar los objetivos centrales de la gira neoyorquina (las rondas con fondos de inversión y la foto con Pedro Sánchez). Al utilizar el término "genocidio" y polarizar de inmediato contra el alineamiento bélico de Milei, Kicillof buscó apaciguar las críticas del kirchnerismo duro y de la izquierda sin quedar atrapado en una posición ambigua, intentando blindar su construcción política como el principal polo opositor de cara a 2027.