La política tributaria en el interior de la provincia de Buenos Aires volvió a quedar en el centro de la controversia tras que en el partido de Olavarría, el intendente Maximiliano Wesner, referente seccional de La Cámpora, firmara un decreto que dispone una actualización del 14,58% en los gravámenes municipales a partir del período de septiembre. Con esta nueva adecuación, sustentada en un dictamen técnico elaborado por la Secretaría de Hacienda local, el piso mínimo de las tasas que deben afrontar los contribuyentes del distrito acumula un alza del 33,5% en lo que va del año.
La resolución oficial encendió de inmediato las alarmas del arco opositor en el Concejo Deliberante, que ya venía librando una fuerte batalla política y administrativa contra la creación de la tasa a la generación de energía renovable, bautizada mediáticamente por el sector productivo como el "impuesto al viento". Aquella ordenanza, impulsada por el oficialismo camporista para gravar la actividad de los parques eólicos radicados en el partido, derivó incluso en una presentación formal ante el Tribunal de Cuentas bonaerense por parte de las bancadas opositoras para reclamar su nulidad.
En este nuevo episodio, el bloque de concejales de La Libertad Avanza (LLA) encabezó la ofensiva discursiva contra la resolución del Ejecutivo local, cuestionando el impacto directo del reajuste sobre el bolsillo de los vecinos y comerciantes en un marco de contracción económica: “¿Hasta cuándo el vecino va a seguir pagando más sin recibir los resultados que se prometieron? Frente a cada reclamo vecinal, la respuesta de la Comuna parece ser invariablemente la misma: más recaudación y más gasto municipal”, fustigaron los ediles libertarios.

En esa misma línea, desde el bloque violeta remarcaron que el aumento de la presión fiscal no se traduce en mejoras de infraestructura ni en mayor calidad de los servicios públicos: “Más recaudación no significa mejores resultados. Lo que se necesita es menos gasto improductivo, menos presión sobre el contribuyente y más cumplimiento de los compromisos de campaña”, sentenciaron mediante un comunicado.
Cabe destacar que el incremento por decreto en Olavarría se produce en medio de un debate nacional y provincial de alta intensidad sobre las facultades tributarias de los municipios. Con la Nación insistiendo en la prohibición de incorporar tasas comunales en las facturas de servicios públicos esenciales (luz y gas) y promoviendo la baja del costo impositivo, las administraciones locales buscan sostener la recaudación propia recurriendo a cláusulas gatillo y readecuaciones periódicas sobre Servicios Urbanos (TSU), Seguridad e Higiene y Red Vial.
En el caso olavarriense, la suba golpea a un distrito de matriz minera, agropecuaria e industrial clave para el centro provincial, donde las entidades intermedias y cámaras empresariales siguen con preocupación el sendero de las tasas locales frente al encarecimiento de los costos operativos y la caída de la demanda interna.