En medio de la continua confrontación política y financiera que enfrenta al gobierno de Axel Kicillof con la administración nacional de Javier Milei, los números de la recaudación federal arrojaron que, durante el mes de septiembre, la Provincia de Buenos Aires percibió un total de $1.600.442,8 millones ($1,6 billones) en concepto de coparticipación nacional, lo que representó un incremento nominal del 37,5% respecto de los $1.164.115,5 millones liquidados en el mismo período del año anterior, marcando una diferencia a favor de $436.327,3 millones según datos oficiales de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales.
La evolución de las remesas bonaerenses se enmarcó en un sendero de recuperación para el consolidado de las 24 jurisdicciones subnacionales. De acuerdo con el relevamiento técnico del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el Gobierno nacional giró al conjunto de las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires $7.077.919 millones, frente a los $5.091.862 millones de igual mes del ciclo precedente.

La variación implicó un salto nominal del 39%, que al contrastarse contra la curva inflacionaria se tradujo en un crecimiento real del 4,3% interanual. Si el cálculo se compara con el goteo diario por Coparticipación Federal de Impuestos (sin computar leyes especiales ni compensaciones de consenso fiscal), la mejora real trepó al 4,5%.
En sintonía, el informe de coyuntura del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) confirmó que los Recursos de Origen Nacional (RON) exhibieron una suba real del 4,4%, revirtiendo el sendero de contracción que arrastraban un año atrás (cuando en septiembre habían registrado un desplome real del 10,2%). Específicamente, la masa coparticipable registró una mejora del 4,6% en términos reales.

Pese al saldo positivo en el ingreso global de fondos, la estructura de la recaudación dejó en evidencia una fuerte distorsión en la economía real. En ese marco, el Impuesto a las Ganancias registró una notable suba interanual del 22,4% en términos reales, convirtiéndose en el principal motor que impulsó hacia arriba la coparticipación a las provincias. Por su parte, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) registró una baja real del 5,8%, acumulando en septiembre su undécima caída interanual consecutiva.
Cabe destacar que, desde el CEPA remarcaron que el comportamiento negativo del IVA constituye el termómetro más fidedigno del estancamiento socioeconómico: refleja de manera directa el retraimiento del consumo masivo, la pérdida del poder adquisitivo de los asalariados y la fragilidad del mercado interno bonaerense.