El intento del ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, de marcar distancia con el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner y deslizar que Axel Kicillof podría dirimir una candidatura presidencial en una eventual PASO contra la exmandataria desató una tormenta de proporciones en el seno del peronismo.
La réplica no provino únicamente del riñón camporista, sino que dirigentes del kirchnerismo sindical y voceros de peso del Frente Renovador de Sergio Massa salieron en bloque a cruzar al principal armador político de Calle 6, acusándolo de ingratitud, insensibilidad jurídica y de buscar unos minutos de fama a expensas de la persecución judicial a la líder del espacio.
Bianco: “No sé si me alinearía con una candidatura de Cristina, hay que discutirlo el año que viene”. @Carli_Bianco plantea que una eventual candidatura de CFK para 2027 todavía debe discutirse dentro del peronismo en #ElFinDeLaMetáfora. https://t.co/BZe8vjPOUS
— Cenital (@cenitalcom) October 9, 2026
La controversia se agudizó tras las declaraciones de Bianco, donde no solo puso en tela de juicio el carácter vinculante de un inminente dictamen del Comité de Derechos Humanos de la ONU sobre la condena a Cristina Kirchner en la Causa Vialidad, sino que redobló la apuesta territorial del Movimiento Derecho al Futuro (MDF): “El año próximo veremos cuál es la situación, quién convocó más, quién representa más”.
La respuesta más rapida y cortante provino de la diputada nacional de extracción sindical Vanesa Siley, quien apuntó de lleno contra la figura del funcionario provincial. “El que niega lo vinculante de un fallo del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas es porque quiere que Cristina siga presa. Hay que decir las cosas sin eufemismos”, disparó.
Siley apeló a una ácida ironía digital y fue tajante: “Claramente me refiero a Carlos Bianco. Si pongo en el ChatGPT: ‘Describime una actitud pasivo-agresiva’, me sale Carlos Bianco”. La dirigente judicial remarcó que la inhabilitación política de la expresidenta socava la calidad democrática del país y que ningunear su gravitación electoral constituye una falta de criterio estratégico: “Cuando decís que no te importa o que es un tema menor, en realidad querés que siga proscripta”.
Un pronunciamiento del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas es vinculante. Y la revisión de la sentencia es jurídicamente y constitucionalmente posible. Es vinculante porque la Argentina decidió ser parte del sistema internacional de los derechos humanos a, y a partir de la reforma constitucional de 1994, darle jerarquía constitucional no solamente a los tratados de la ONU, sino también a los organismos de derechos humanos internacionales. Y eso está receptado en el sistema interno, receptado en el Código Procesal Federal. Quienes niegan lo vinculante de un fallo del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas quieren que Cristina siga presa. Si nosotros, desde el peronismo, no empezamos a decir lo grave que es la situación de Cristina presa para la democracia en su conjunto, tampoco vamos a obtener el cambio de un pronunciamiento judicial. 📻 Gracias por la invitación a @somosradioam530 y al equipo de @cyngarciaradio
— Vanesa Siley (@Vsiley) October 13, 2026
A la ofensiva se sumó un actor clave del tablero renovador, el diputado nacional Guillermo Michel, mano derecha técnica y política de Sergio Massa. En declaraciones radiales, el ex titular de la Aduana repudió la táctica de diferenciación que ensaya el kicillofismo: “Esa vocación de querer hacer política confrontando con Cristina no va; respetemos la situación que vive”.
“Últimamente, en la Argentina y sobre todo en el peronismo, hay muchos novatos y gente acelerada, entre los que me incluyo”, destacó y, acto seguido, pasó una factura de fondo a la dirigencia bonaerense y recordó que buena parte de los cuadros que hoy disputan espacios de poder existen políticamente gracias a haber formado parte de las gestiones kirchneristas, por lo que, en lugar de discutirla en los medios, “deberían estar poniéndole una estampita y prendiendo una vela para agradecer”.
BASTA ! https://t.co/z8TQYIuUXP
— Maria Teresa Garcia (@TereGarciaOK) October 9, 2026
También se sumo a las críticas la diputada nacional María Teresa García, quien había inaugurado el malestar con un tajante "Basta" en redes sociales llamando a clausurar el fuego amigo, y del auditor general de la Nación, Martín Doñate, quien recordó la jerarquía constitucional (artículo 75, inciso 22) de los tratados internacionales de derechos humanos y acusó al ministro kicillofista de dinamitar la unidad del peronismo en un contexto donde el gobierno libertario de Javier Milei descarga su plan de ajuste.
Carlos, con incredulidad ante tus dudas y afirmaciones, me veo obligado a ofrecerte sin demora las siguientes aclaraciones, antes de que repitas lo que podrían ser los argumentos de quien desea que Cristina termine su vida presa. 1.El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y su Protocolo Facultativo tienen jerarquía constitucional por el artículo 75, inciso 22, de la Constitución Nacional. 2. Al ratificar el Protocolo, la Argentina aceptó la competencia del Comité para determinar si vulneró derechos, y no puede desentenderse de sus decisiones cuando le resultan incómodas. 3. El artículo 366, inciso f, del Código Procesal Penal Federal, vigente en toda la justicia penal federal, permite revisar una condena firme cuando un órgano de aplicación de un tratado se pronuncia en una comunicación individual sobre ese caso. La firmeza de la sentencia no es obstáculo, porque la revisión existe precisamente para las sentencias firmes. 4. Un dictamen favorable le diría al mundo que la Argentina vulneró el debido proceso y los derechos políticos de Cristina, como este mismo Comité le reconoció a Lula en 2022. 5. Si el Comité requiere suspender la inhabilitación como medida provisional, las autoridades argentinas tienen que hacer lo necesario para cumplir, y de cara a 2027 la justicia no podría refugiarse en la firmeza de la condena para consumar un daño irreparable. 6.Hasta el jurista Francisco Oneto, que ha patrocinado a Milei, reconoció que un dictamen favorable puede habilitar la revisión de la condena aunque esté firme. Poner en duda todo esto es un grave daño para la democracia y para el Estado de derecho. Hablamos de compromisos internacionales que la Argentina asumió y debe honrar, aunque sus consecuencias incomoden, y hay dudas jurídicas que dicen más de una posición política que del derecho. La Argentina ya conoció elecciones con el peronismo y sus líderes proscriptos, y quienes ganaron así gobernaron con la legitimidad prestada. Llegar a 2027 con Cristina presa e inhabilitada sería repetir ese simulacro de democracia, con el agravante de que esta vez habría quienes, desde nuestras filas, estarían dispuestos a ser parte de esa coreografía. La recuperación del Estado de derecho exige terminar con esta persecución judicial, y quienes pretenden ser la alternativa a Milei deberían ser los primeros en asumir esa tarea con los más altos estándares de compromiso y conducta. A esta altura, por la responsabilidad que acumulás @Carli_Bianco y con este tipo de posicionamientos tan deleznables, te estás volviendo un gran problema para la unidad nacional que requiere la hora. Porque se trata de la proscripción y persecución a Cristina, conductora de nuestro movimiento, dos veces presidenta y amada por millones de argentinos, a la que intentaron asesinar y hoy someten a la muerte civil mediante el escarnio mediático y judicial, pero que aun así conserva un enorme respaldo popular y electoral. Defender su libertad es defender el derecho del pueblo a elegirla. Frente a eso, tu posición pública es, como mínimo, irresponsable e ingrata. Y la porfiada ingratitud, como enseña la secular historia, repta en el subsuelo de la traición y el olvido.
— Martin Doñate (@martindonate) October 9, 2026