Acorralado por el deterioro de las arcas públicas y una creciente morosidad que refleja la disconformidad de los contribuyentes, el intendente del Municipio de Lincoln, Salvador Serenal (UCR), debió echar mano a un clásico recurso de desesperación fiscal: un plan de regularización de deudas con quitas de hasta el 100% de intereses para intentar hacerse de caja antes de fin de año.
La medida, vendida por el oficialismo como un beneficio para los vecinos, deja al descubierto el agujero financiero que atraviesa la administración local y la incapacidad de la Comuna para sostener una cobrabilidad eficiente sin recurrir a perdonar deudas atrasadas acumuladas al 31 de agosto de 2026.
El programa de moratoria expone el grado de ahogo del Municipio, que se vio obligado a renunciar a los recargos e intereses para instar a los vecinos a pagar tasas golpeadas por la falta de contraprestación en la ciudad. En ese sentido, se ofrece un perdonazo total (100% de quita de intereses) a quienes cancelen la totalidad de la deuda al contado, un esquema pensado para ingresar fondos frescos de manera urgente al Ejecutivo.

A su vez, para los contribuyentes que no puedan afrontar el pago único, el Municipio aplica facilidades en hasta 12 cuotas con quitas graduadas (75%, 50% y 25%) pero aplicando un recargo financiero del 2% mensual, lo que terminará encareciendo el saldo de los ya golpeados bolsillos linqueños.
Pese a la ruidosa presentación del plan, la moratoria de Serenal dejó afuera a sectores clave del distrito. El programa alcanza únicamente a las tasas urbanas (Alumbrado, Limpieza y Conservación de la Vía Pública, Impuesto Automotor y Patentes de Motos), excluyendo explícitamente a la tasa de Red Vial, un área fuertemente cuestionada por los productores rurales debido al pésimo estado de los caminos del interior del partido.
Con fecha límite fijada para el próximo 15 de diciembre de 2026, la gestión de Serenal busca cerrar el año atenuando el impacto de la crisis de recaudación, mientras desde la oposición le remarcan que la falta de pago no se resuelve solo con condonaciones, sino ofreciendo servicios municipales a la altura de los impuestos que se cobran.