La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a marcar la agenda política con una entrevista concedida al periódico estadounidense The Washington Post. En la nota, realizada en su residencia de San José 1111 donde cumple prisión domiciliaria, la líder del peronismo dejó abierta la puerta a un eventual retorno a las urnas de cara a 2027: “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”.
Durante el reportaje, ratificó su inocencia respecto a las acusaciones de corrupción y apuntó de lleno contra el sistema judicial argentino: “Decime dónde puse el dinero. Porque, sinceramente, si lo hubiera robado, no estaría en la cárcel. Sería libre, porque habría podido comprar al sistema judicial argentino, que es corrupto”.

En el plano local, la exmandataria evaluó el impacto de la crisis social y económica del gobierno de Javier Milei, señalando que la frustración de la población puede volverse contra la gestión oficialista. No obstante, pidió comprender el malestar social que permitió el triunfo de La Libertad Avanza y reconoció deficiencias durante la gestión de Alberto Fernández.
En ese marco, señaló que en el último ciclo de gobierno del Frente de Todos "se produjo un colapso en la cultura laboral", donde los trabajadores registrados percibían ingresos similares o inferiores a quienes recibían asistencia estatal. A su vez, instó a la oposición a no limitarse al rechazo del ajuste, sino a estructurar propuestas concretas y creíbles centradas en la economía cotidiana y la deuda.
Por otro lado, de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, pronosticó una derrota de Donald Trump y del Partido Republicano, cuestionando la injerencia de Washington en el avance de las opciones de derecha en América Latina.

Respecto a su situación judicial, la defensa encabezada por el jurista brasileño Rafael Valim elevó un reclamo formal ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU para que revise las garantías procesales del caso. Si bien las determinaciones del organismo internacional no tienen facultad directa para anular fallos de tribunales locales, la estrategia busca validar internacionalmente la restitución de sus derechos políticos.
Finalmente, Cristina Kirchner compartió aspectos de su cotidianeidad bajo el régimen de visitas acotadas: realiza actividad física entre cuatro y cinco veces por semana, estudia inglés y chino mandarín, y recordó un consejo del mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva: “Hacé ejercicio y no te deprimas”. En ese marco, contrapuso la polarización política occidental con la filosofía oriental del yin y el yang, abogando por un esquema donde las diferencias no impliquen la pretensión de eliminar al adversario.