El intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, quedó en el centro de una fuerte polémica política y social tras dar a conocer un ambicioso proyecto para transformar el Puerto La Plata en una terminal de cruceros turísticos. Pese al alto impacto del anuncio, fuentes de la propia administración municipal debieron aclarar que la iniciativa se encuentra apenas en una etapa de "tratativas preliminares" y que no existen empresas navieras contratadas, obras de infraestructura en marcha ni fechas concretas de ejecución.
La controversia escaló debido al momento en que las declaraciones públicas del jefe comunal se viralizaron: el mismo día en que un intenso temporal de lluvia volvió a anegar diversos barrios del distrito, dejando expuesta la brecha entre la agenda turística oficial y los problemas de infraestructura urbana.

En una entrevista otorgada al canal de YouTube SLP Productora, Cagliardi detalló su visión para insertar a Berisso en el circuito de cruceros internacionales, dividiendo el impacto de una eventual embarcación de 3.000 pasajeros en tres contingentes de mil personas. Un grupo de 1.000 turistas arribaría el día previo para ocupar la capacidad hotelera regional. No obstante, el propio intendente reconoció la falencia de plazas al condicionar la meta a la construcción de infraestructura: "si llegamos a lograr un hotel".
Un segundo grupo permanecería en la zona durante la mañana y el mediodía para hacer recorridas cortas, regresando al buque por la tarde. Finalmente, el grupo restante se trasladaría en autobuses y taxis hacia la Ciudad de Buenos Aires, funcionando la terminal local como mero punto de tránsito.
Pese a que el canal de acceso al puerto completó trabajos de dragado para mantener 32 pies (10 metros) de calado, especialistas del sector señalaron que la infraestructura actual de cargas dista de estar apta para el turismo receptivo. Los buques de pasajeros intercontinentales suelen superar los 250 metros de eslora, requiriendo dragados específicos y maniobras complejas de giro.

Cabe destacar que el predio no cuenta con instalaciones aduaneras, controles migratorios habilitados, áreas de embarque ni logística de transporte terrestre coordinada para el volumen de pasajeros anunciado.
La reacción vecinal en redes sociales no tardó en manifestarse con ironías y reclamos por los servicios básicos pendientes. Comentarios que ironizaban sobre si "los cruceros servirían para navegar por la calle Juan B. Justo en días de lluvia" o reproches como "no pueden con la basura ni con las calles detonadas y quieren traer cruceros" marcaron el tono del descontento.
En el plano político, el referente opositor Pablo Swar cuestionó severamente la escala de prioridades de la gestión de Cagliardi. Tras impulsar la campaña "Berisso, Ciudad del Bache", donde se relevaron más de 572 pozos en el casco urbano, Swar calificó de "falta de respeto" que el oficialismo instale propuestas de alcance internacional o hable de armados electorales para 2027 mientras los vecinos padecen deficiencias en luminarias, drenajes pluviales y recolección de residuos.