En un movimiento que sacudió el tablero político y dejó en evidencia la fractura dentro del bloque aliado, Mauricio Macri difundió un documento crítico contra el rumbo de la gestión de La Libertad Avanza (LLA). Bajo el título “Próximo Paso”, el presidente del PRO decidió de manera unilateral, y sin previo aviso a sus propios gobernadores ni al jefe de Gobierno porteño, fijar una postura de autonomía frente al gobierno de Javier Milei.
La jugada ocurre en el momento más delicado para la Casa Rosada, jaqueada por el escándalo de Manuel Adorni y el desgaste en las encuestas. "Es Mauricio 100%", explicaron desde su entorno, confirmando que el texto busca rescatar la identidad del partido amarillo frente a lo que consideran una deriva "soberbia" del oficialismo.
El manifiesto es lapidario respecto al estilo político de Milei. Macri disparó una frase que resonó como una declaración de independencia política: “Acompañar el cambio no es aplaudir todo. Mucho menos, aplaudir lo que está mal. Apoyar el cambio es otra cosa, es decir lo que falta, es decir la verdad aunque duela, es reclamar lo que se prometió y todavía no llegó. Eso es lealtad verdadera”.
El documento identifica dos enemigos del cambio: el populismo tradicional y, fundamentalmente, "los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer". Esta última descripción fue leída en los pasillos de Balcarce 50 como un dardo directo al entorno presidencial y a los funcionarios que, como Patricia Bullrich, han priorizado su alineamiento con Milei por sobre la estructura del PRO.
El malestar de Macri no es solo ideológico, sino personal. En el círculo del expresidente todavía supura la herida de la cena de la Fundación Libertad, donde Milei no solo evitó saludarlo, sino que utilizó filminas para criticar los indicadores económicos de la gestión 2015-2019.
Aquel desplante, sumado a los gestos de Bullrich (quien se ha convertido en la principal defensora del ajuste libertario), aceleró la necesidad de Macri de marcar una línea divisoria: el PRO apoya el rumbo económico, pero rechaza la nula inversión en obra pública y la lógica de confrontación permanente.
La decisión unilateral de Macri dejó en offside incluso a sus aliados más cercanos. Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad, admitió en televisión que desconocía la existencia del documento: "No sabía. Me enteré viniendo para acá", confesó, aunque luego intentó matizar sus dichos validando que el texto expresa el sentir de muchos argentinos.
Con este paso, Mauricio Macri recupera la centralidad y le avisa a Milei que el acompañamiento parlamentario y político del PRO ya no será un cheque en blanco, especialmente mientras el Gobierno enfrente los costos éticos y sociales del ejercicio del poder.
Previa electoral
Rendición de cuentas
Sin tregua a la vista
Deporte bonaerense
Política partidaria
Gestión en conjunto
Reforma Política