A poco más de un año para el próximo turno electoral, el peronismo de Berazategui enfrenta el desafío más complejo de su historia reciente: definir una conducción sin la figura del histórico Juan José Mussi, fallecido a fines de noviembre del año pasado. La desaparición física del dirigente, que gobernó durante más de dos décadas, abrió de manera anticipada una fuerte disputa interna para determinar quién será el candidato que dispute la intendencia para el período 2027-2031.
De esta manera, el tablero justicialista local se ordena alrededor de tres nombres propios con trayectoria, peso propio y visiones contrapuestas sobre el futuro del bastión naranja. El primer anotado en la carrera es quien hoy maneja los hilos del Palacio Municipal, el actual intendente, Carlos Balor. Es un histórico secretario de Obras Públicas, hombre de extrema confianza del exjefe comunal, y asumió el cargo tras el deceso de Mussi siguiendo la línea de sucesión institucional.
No solo cuenta con el control del aparato municipal, sino que el conocimiento minucioso de la gestión diaria y el respaldo del núcleo duro del “Equipo Juan José Mussi”, lo posiciona como el heredero natural para garantizar la continuidad del modelo tradicional.
El segundo jugador en el tablero significa el retorno de un apellido con marca registrada en el distrito. Juan Patricio Mussi, quien ya gobernó Berazategui entre 2010 y 2019, comenzó a mover sus fichas en el Conurbano para pavimentar su regreso al sillón municipal, pero con una estrategia que busca autonomía de la estructura local actual.
“Pato” Mussi viene tejiendo una red de contención regional de alto volumen político. En las últimas semanas concretó reuniones clave con Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Gastón Granados (Ezeiza), y trascendió que su armado cuenta con el guiño de alcaldes de peso como Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar) y Nicolás Mantegazza (San Vicente). Esta liga de intendentes busca apuntalarlo como una opción de renovación generacional con terminales directas en el PJ provincial.
Finalmente, la tercera vía la encabeza el exdiputado provincial Mario Giacobbe, líder de la agrupación Berazategui Primero. Giacobbe se planta en la interna con un discurso fuertemente crítico de las sucesiones dinásticas o los liderazgos por portación de apellido, impulsando la necesidad de que el peronismo local resuelva sus diferencias a través de unas PASO abiertas.
Acompañado por un bloque de exconcejales y dirigentes territoriales, Giacobbe viene fogoneando la bandera de la "renovación democrática" del peronismo y busca canalizar el descontento de los sectores internos que históricamente quedaron al margen de las decisiones de la mesa chica del mussismo.
Aunque el horizonte de 2027 todavía parece lejano, en Berazategui los motores ya están encendidos. Para el peronismo, la resolución de esta triple interna será crucial y no solo se debe definir un nombre que sintetice las distintas vertientes, sino garantizar la unidad posterior para retener uno de los territorios más fieles al justicialismo en la Tercera Sección Electoral, en un escenario nacional y provincial que no dará margen para las dispersiones.
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